¡Adiós a la UNESCO!

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Donald Trump cumple con sus promesas

Antes de ser electo para Presidente de los Estados Unidos Donald Trump había manifestado:

“Evidentemente no me entusiasma (las donaciones a los palestinos). Es obvio. Tenemos que ayudar a personas que nos respeten, que quieran hacer cosas y hacerlas bien. No sólo allí (la Autoridad Palestina), estamos dando dinero a todo tipo de grupos y personas y países que se aprovechan de los Estados Unidos, es algo que no me entusiasma en absoluto”.

“He sido leal a Israel desde que nací”.

“Ellos (los israelíes) la quieren a su capital en Jerusalén. Yo estoy a favor al cien por ciento”.

Hace unos días el secretario de Estado de EEUU, Rex Tillerson, comunicó a la Unesco que Estados Unidos abandonará el organismo: “la decisión no se tomó a la ligera, y refleja las preocupaciones de Estados Unidos con…la necesidad de una reforma fundamental en la organización y la tendencia anti Israel continua en la Unesco”.

El Gobierno de Israel también tomó su decisión: “El primer ministro Netanyahu solicitó al Ministerio de Exteriores que prepare la retirada de Israel de la organización…la Unesco se ha convertido en el teatro del absurdo donde se deforma la historia en lugar de preservarla”.

La Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura o UNESCO es pretendidamente un organismo de las Naciones Unidas cuyo objetivo es contribuir a la paz y a la seguridad en el mundo mediante la educación, la ciencia, la cultura y las comunicaciones.

La Conferencia General de la UNESCO a dado un portazo a la posibilidad de un entendimiento pacífico entre Israel y los palestinos al forzar la admisión unilateral de la Autoridad Nacional Palestina como miembro de pleno derecho en una votación celebrada en su sede en París.

La UNESCO ha querido dar un gran paso hacia la prolongación eternizada de conflictos, sufrimientos y penurias de los pueblos del medio oriente, desoyendo los insistentes clamores por llegar a un entendimiento legítimo y justo de una Paz auténtica.

Desde hace bastante tiempo, numerosos movimientos y expresiones políticas pro palestinos y anti israelíes se han dedicado a deslegitimar a Israel y a realizar una despiadada campaña para demonizar al único estado democrático del medio oriente.

Es archi sabido que el Muro de los Lamentos o Hakótel Hama'araví es el sitio más sagrado del judaísmo, es el último vestigio del Templo de Jerusalém. Los restos que aún quedan de él, son de la época de Herodes quien hizo construir grandes muros de contención alrededor del Monte Moriáh, en el año 37 antes de la era común.

Según un reciente informe oficial de la Autoridad Palestina, en un documento oficial que fue preparado por Taha Al—Mutawakel quien es un alto funcionario del Ministerio de la Información de la Autoridad Nacional Palestina proclama al mundo: "el muro “Al Burak” es de propiedad de la Wakf, la organización palestina encargada de cuidar los lugares santos árabes en Jerusalem, es decir que el Muro de los Lamentos pertenece a los palestinos"

"...el muro nunca fue parte del Monte del Templo, pero la tolerancia musulmana permitió a los judíos llorar frente a él y llorar por la destrucción, ningún musulmán tiene el derecho de entregar ni una sola piedra del muro Al Burak o de cualquier otro sitio religioso”. Jerusalem Post

"Los judíos no tienen ningún derecho al Muro occidental o Muro de los Lamentos. La Pared Occidental pertenece a los Musulmanes y es una parte incorporada de la Mezquita Al--Aqsa y el Haram Al--Sharif o el Santuario Noble" Ministerio de la Información de la Autoridad Palestina en Ramallah.

La UNESCO aprobó por 33 votos a favor, seis en contra y 17 abstenciones, una moción sobre el Monte del Templo y el Muro de los Lamentos, denominándolo como la “Mezquita de Al Aqsa” y al Muro Occidental como la Plaza Al Buraq.

La Tumba de Rajel es otro lugar sagrado para el judaísmo, situado entre la ciudad de Belén y un barrio de Jerusalem, Gilo. Cuando nuestra matriarca Rajel fallece, fue sepultada en el camino a Belén, donde su esposo Jacob construyó un recordatorio sobre su sepulcro.

La Tumba de los Patriarcas es el centro espiritual de la antigua ciudad bíblica de Hebrón en Judea. El lugar se denomina Me-arat Hamajpelah y contiene las tumbas gemelas donde están enterrados Abraham y Sara; Isaac y Rebeca; Jacob y Leah. El judaísmo considera este lugar como el segundo lugar más sagrado después del Muro de los Lamentos, por ser el primer terreno comprado por nuestro patriarca Abraham en la Tierra de Israel.

La UNESCO aprobó por una amplia mayoría la iniciativa de los países árabes que los lugares donde están enterrados los patriarcas y las matriarcas del pueblo judío - Abraham, Isaac, Jacob, Sara, Rajel y Leah desde hace unos 4.000 años no son parte de la historia judía. Que de aquí en adelante la Tumba de los Patriarcas en Hebron será la Mezquita de Ibrahim y la Tumba de Rajel se denominara definitivamente la Mezquita de Bilal bin Rabah. Que serán solo mezquitas y parte integrante del patrimonio cultural del Islam.

El Estado de Israel está siendo objeto de una campaña mundial de demonización o satanización mediante acciones de desinformación y descripciones falsas y fraudulentas de la realidad, llevada a cabo por gobiernos, organizaciones internacionales y medios masivos de difusión con la clara intención de deslegitimar al único país democrático de la región.

¿Esta Donald Trump cumpliendo con sus promesas de campaña electoral?

Los hechos recientes lo demuestran afirmativamente pero también dijo: “Ellos (los israelíes) la quieren a su capital en Jerusalén. Yo estoy a favor al cien por ciento”.

En 1995 el Congreso de los Estados Unidos aprobó la Ley de la Embajada de Jerusalén, que la reconoce a la ciudad de Jerusalén como la Capital de Israel.

Yo me pregunto: ¿Cumplirá Trump también con esto?

Guido Maisuls
Servicio judío de opinión e investigación periodística
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