Entrevista a Claudio Epelman

claudioepelmanClaudio Epelman es el Director Ejecutivo del Congreso Judío Latinoamericano, rama regional del Congreso Judío Mundial.
El Congreso Judío Latinoamericano es la organización internacional que reúne a las comunidades judías de la región, actuando como su brazo diplomático ante gobiernos y organismos internacionales. Es la rama del Congreso Judío Mundial, institución que representa a las comunidades judías de más de 100 países.

Guido Maisuls: ¿Cuál es la situación actual en general de las comunidades judías latinoamericanas?

Claudio Epelman: El mundo judío en Latinoamérica es absolutamente diverso y es muy difícil tratar de encontrar condiciones transversales a toda la región, tenemos comunidades como Buenos Aires o la comunidad de Argentina en general que son absolutamente grandes, consolidadas, con instituciones que son gigantescas y comunidades muy pequeñas como existen en algunos lugares de Centroamérica, como la comunidad judía de Bolivia, la comunidad judía de Ecuador que son mucho más pequeñas y que nuclean tanta gente como alguna institución de Buenos Aires a lo mejor tendría en un Seder de Pesaj, comunidades que además de tener demografías distintas tienen bagajes culturales diferentes pues no es lo mismo pensar en comunidades caribeñas que en comunidades andinas por la idiosincrasia, por la formas de trabajo como las comunidades del cono sur que responden a otra lógica cultural.

Entonces es muy difícil hablar de la situación que enfrentan las comunidades en Latinoamérica, salvo muy poquititas cosas que tienen que ver con características comunes, la primera es que todas están trabajando, todas son activas, todas están con una serie de preocupaciones, todas tienen una organización increíble que a pesar de ser comunidades chiquititas tienen comités, comisiones directivas y cargos  que le permiten interactuar con la sociedad, les permiten ocuparse de la vida interna de la comunidad judía y por sobre todas las cosas relacionarse con el resto de las comunidades y eso es probablemente una de las singularidades de los judíos, muchos o pocos, siempre organizados, siempre conectados con el resto del mundo judío.

Guido Maisuls: La gente desea conocer la situación de dos comunidades judías latinoamericanas en particular por acontecimientos ocurridos en los últimos tiempos como en el caso de Cuba con el fallecimiento de Fidel Castro que gobernó por muchas décadas la isla y de Venezuela donde una parte importante de la población judía ha emigrado a otros países. ¿Podes aportar algunas precisiones?

Claudio Epelman: La comunidad judía de Cuba es una comunidad que a lo largo de todo el tiempo de residencia en la isla, antes de la revolución, durante la revolución y luego durante el gobierno de Fidel y de Raúl Castro se mantuvo como comunidad organizada. Existen comunidades judías en siete ciudades de Cuba, en La Habana existen distintas sinagogas donde a lo largo de todo el tiempo y en forma ininterrumpida continuaron la vida judía en todas las comunidades y en las diferentes ciudades, integrados en el marco de una sociedad en la cual sostuvieron su identidad, dieron un matiz de una singularidad de ser muy pequeña pero absolutamente respetada por la sociedad y el gobierno cubano, sostuvieron y mantuvieron las tradiciones y hoy están de nuevo con muchas expectativas, trabajando juntos con nosotros el Congreso Judío Latinoamericano,  en  los nuevos procesos políticos geoestratégicos que está atravesando la isla donde la comunidad esta convertida en un importante factor de vinculación de Cuba con el mundo y muy orgullosos ellos de haber sostenido su identidad judía, su vida judía y todo lo que tiene que ver con la comunidad a lo largo de todo este período.

Guido Maisuls: Una buena parte de la comunidad judía de Cuba se trasladó a Miami en las primeras épocas de la revolución cubana.

Claudio Epelman: Lo que ocurre es que la comunidad judía vive en un país y no está exenta de la realidad de ese país y muchos cubanos decidieron al principio de la revolución abandonar la isla y muchos judíos dentro de esos cubanos, muchos cubanos decidieron quedarse y entre ellos habían muchos judíos también y en ese sentido la comunidad integrada a la sociedad le ocurren las mismas cosas que le pasan al país y Cuba es un ejemplo más de esto y es cierto hay muchos judíos cubanos en Miami pero también hay muchos judíos en Cuba que sostuvieron la vida judía en la isla que se convirtió en un centro de atracción turístico donde la comunidad está trabajando en algunos proyectos de la UNESCO para convertirse en parte del patrimonio cultural de la isla, con muchas anécdotas, con muchas historias y con una riquísima tradición en la historia que hace que los turistas judíos que visiten Cuba y muchos no judíos también, están obligados a pasar por un circuito de sinagogas y el circuito guiado de la historia en el barrio judío de La Habana.

Guido Maisuls: ¿Y en Venezuela que ocurre con la comunidad judía?

Claudio Epelman: En Venezuela lo mismo que te decía de Cuba, cuando el país atraviesa situaciones difíciles la comunidad atraviesa situaciones difíciles, Venezuela está hoy en un momento social-político difícil y económico complicado y a la comunidad judía le pasa lo mismo y en ese contexto la comunidad judía forma parte de la sociedad venezolana, está trabajando y tratando de sostener la vida judía comunitaria y contener la vida judía en un proceso importante de diálogo e interacción permanente con el gobierno, viviendo su judaísmo a pleno, matizando la sociedad caribeña con la identidad judía.

Es una comunidad que tiene algunas singularidades porque en general en Latinoamérica los sefaradíes son una clara minoría dentro de las comunidades judías, Venezuela es una comunidad que es distinta ya que conviven sefaradíes y asquenazíes con dos fuertes comunidades organizadas en Vaad Hakehilot, con organizaciones que los representan ante el gobierno y como parte de los procesos migratorios muchos venezolanos decidieron abandonar el país y muchos judíos venezolanos decidieron irse  y esto tiene que ver con parte de los procesos migratorios generales de los países y particulares de los judíos, es muy difícil encontrar cementerios judíos donde estén enterrados las cuatro generaciones porque nos vamos moviendo y esto es parte de nuestra historia.

Guido Maisuls: ¿Cómo ves a la Comunidad Judía Argentina?

Claudio Epelman: La Comunidad Judía Argentina tiene una singularidad de ser una de las comunidades judías más grandes del mundo y entonces eso le da también unas características particulares, hace que la comunidad tenga una riqueza y un pluralismo inusitado que se ve en sinagogas que van desde las que representan el mayor de los liberalismos hasta las de más profunda observancia, donde un judío advertido llega a Buenos Aires y la oferta del menú que tiene para pasar un Shabat es absolutamente amplio y después del Shabat también si quiere participar en clubes, en instituciones grandísimas con miles de socios. La idea de countries donde los judíos viven dentro de un club es un fenómeno absolutamente singular de la Argentina que tiene que ver con parte de la cultura argentina pero con la demografía de la comunidad que la hace tan particular que permite que miles de judíos se agrupen en una sola organización y que vivan dentro de esa institución, eso no lo encontramos en ningún lugar del mundo.

Escuelas comunitarias que tienen propuestas sionistas, otras que tienen propuestas seculares y aquellas que tienen propuestas absolutamente ortodoxas, con alto nivel de inglés, con un inglés bajo pero con un hebreo alto o sea la cantidad y la riqueza de organizaciones que conforman la Comunidad Judía Argentina es una cosa bastante difícil de encontrar en el mundo y eso es lo que la hace como una comunidad tan singular y que tiene un potencial absolutamente increíble y una presencia social muy grande porque justamente el tema de que tenga una concentración tan importante de judíos, una presencia judía importantísima que se percibe en la Argentina en todos los sectores, en la cultura, la música, la política, la ciencia y esa presencia judía se convierte en una de las facetas de la ciudad, particularmente en Buenos Aires donde la concentración de los judíos en relación a los habitantes es probablemente una de las más alta del mundo.

Guido Maisuls: ¿Qué vínculo tiene el Congreso Judío Latinoamericano con Israel?

Claudio Epelman: La lógica del Congreso Judío dice que los judíos que viven en un país no son solamente los judíos que viven en ese país, son parte del pueblo judío y entonces lo que nosotros intentamos hacer es articular esa relación con cada una de las comunidades de esos países, con todas las comunidades judías y también con la comunidad judía de Israel, la comunidad más grande del mundo. Hasta hace muy poco tiempo la comunidad judía más grande del mundo era la comunidad de los Estados Unidos y hoy la comunidad judía de Israel creció y supero en número a la comunidad judía norteamericana, entonces la interrelación entre todas las comunidades y la comunidad judía de Israel existe y además de eso se da el hecho de que Israel ocupa un lugar central en la definición identitaria de cada una de las comunidades y de cada uno de los judíos pues hay vínculos de carácter histórico, religioso, místico, ideológico y político  entre las comunidades y el Estado de Israel. El Congreso trata también en este sentido de facilitar y articular ese relacionamiento y de mantener a partir de eso ese sentimiento vivo de que somos todos partes de un mismo pueblo que es el pueblo judío.

Guido Maisuls: ¿Cual es la visión del Congreso Judío Latinoamericano sobre los grandes cambios geopolíticos que se están produciendo a nivel mundial, primero la globalización y ahora movimientos que tratan de escapar de ella con renovados nacionalismos, de cerrarse nuevamente al mundo?

Claudio Epelman: Hay dos cuestiones que creo que vale la pena comentar por separado, la primera es que la globalización es un fenómeno del mundo que tiene un par de décadas pero el mundo judío tiene 3500 años de globalización o sea el pueblo judío siempre se consideró parte del mismo pueblo y hay un concepto que es el leitmotiv del Congreso Judío Mundial que dice que cada judío es responsable por sus hermanos, por el resto de los judíos y esos vínculos solidarios que vinculan a un judío con el otro, a una comunidad judía con la otra hicieron que la globalización judía sean un fenómeno de 3500 años de historia y solamente para citar alguna referencia de lo que significa esta experiencia judía del siglo pasado y no solamente de lo que significó la persecución y el holocausto sino también en algunos ejemplos positivos, cuando los judíos de la Unión Soviética eran prisioneros por su condición de judíos, todos los judíos se sentían movilizados y el mundo judío estaba absolutamente compenetrado de lograr la libertad de estos judíos y la posibilidad de que esa comunidad pueda tener una vida judía plena; cuando los judíos fueron rescatados de Etiopía el mundo judío se movilizó y cada judío era sensible y estaba pendiente de lo que pasaba en Etiopía; cuando los judíos vieron el atentado de AMIA que hubo en Argentina sintieron que fue un atentado contra los judíos, en cada una de las comunidades judías que hay en el mundo entonces esta es la globalización judía que le ganó por unos 3500 años al fenómeno globalizador del mundo.

La segunda cuestión tiene que ver con lo que pasa el mundo y no con los judíos, es cierto que existen algunos fenómenos de nacionalismo pero también es cierto que los judíos somos perseverantes y que vamos a trabajar para que en el mundo se pueda sostener el concepto de libertad, el concepto de diversidad de la sociedad, tratando de construir  sociedades plurales donde las diferentes expresiones identitarias de distintas comunidades que conforman cada una de las naciones puedan preservarse y en ese lugar los judíos vamos a ir tratando de sostener estos valores republicanos, de democracia y de libertad donde las comunidades judías puedan seguir trabajando. Es cierto que nos va a generar algún choque, nos va a generar alguna tensión pero es cierto también que vamos a perseverar en la lucha por estos valores que después del holocausto hemos aprendido que son centrales para la humanidad.

Claudio Epelman es el Director Ejecutivo del Congreso Judío Latinoamericano, rama regional del Congreso Judío Mundial.
El Congreso Judío Latinoamericano es la organización internacional que reúne a las comunidades judías de la región, actuando como su brazo diplomático ante gobiernos y organismos internacionales. Es la rama del Congreso Judío Mundial, institución que representa a las comunidades judías de más de 100 países.

Dr. Guido Maisuls
Periodismo de opinión e investigación
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