Entrevista a Alberto Indij. Dialogando sobre la DAIA que viene

Entrevista a Alberto Indij (Delegación de Asociaciones Israelitas Argentinas)  

Dialogando sobre la DAIA que viene

Alberto Indij es el actual Presidente de la DAIA

1. ¿Cómo sería la relación de la DAIA con los gobiernos y la sociedad argentina?    

La creación de la DAIA en el año 1935 tuvo como objetivo prioritario la lucha contra el creciente antisemitismo que había comenzado a evidenciarse en ese tiempo y que, lamentablemente, no ha sido totalmente erradicado en la actualidad. Inclusive, los últimos estudios que se han hecho demuestran que en nuestro país ha habido un aumento de episodios antisemitas lo que nos obliga a estar muy atentos para contrarrestarlos. Pero con el correr de los años la DAIA fue incorporando otras funciones y temáticas que tienen que ver con la lucha contra cualquier forma de discriminación y el respeto a la diversidad. Por eso apoyamos a todos los colectivos que sufren algún tipo de discriminación y les brindamos asistencia jurídica.

Queremos seguir participando activamente de un cambio necesario en la Argentina para hacerla más democrática y republicana.

Es imprescindible que nos involucremos en los temas que son indispensables para constituir una sociedad más plural y respetuosa. Uno de esos desafíos pasa por constituirnos en un actor activo a través de la educación y la capacitación para que las iniciativas destinadas a mejorar el sistema judicial argentino tengan éxito rápidamente.

En 1950 el Presidente del Tribunal Supremo de Nueva Jersey, Arthur Vanderbilt, escribió un libro que tituló “La Justicia emplazada a reformarse”. Es un documento muy actual, aplicable a la realidad de nuestro país que está obligado a avanzar en una profunda reforma judicial que fortalezca el sistema democrático, con jueces independientes que dicten sus fallos en base a sus libres convicciones y no presionados por el poder político. Porque el ciudadano común, cuando tiene un problema, no puede ir a golpear la puerta de la Casa de Gobierno o del Congreso. Su único camino para la defensa de sus derechos es recurrir al Poder Judicial.

La DAIA debe seguir involucrándose en la imprescindible tarea de generar un Poder Judicial confiable y transparente.

2. ¿Cómo interaccionaría la DAIA con la AMIA y las diversas instituciones judías, culturales, deportivas, filantrópicas, educacionales, económicas, religiosas, sionistas y no sionistas?

Tendemos a mirar nuestro espacio o asociación con una visión individualista y sesgada. Salvo cuando sufrimos una agresión externa que provoca un costo altísimo, como ha ocurrido en el pasado, lo que parece primar son los intereses sectoriales. Somos capaces de confrontarnos internamente por cuestiones vanas, superficiales, por veleidades personales y deseos de figuración.

Esa desunión, no sólo nos muestra como una comunidad dividida, sino que alimenta aquellos monstruos por los que decimos luchar: el antisemitismo, en todas sus formas, la discriminación o aún posiciones más repulsivas, como el nazismo.

Somos organizaciones integradas por seres humanos y, como tal, tenemos virtudes y defectos, tanto en lo colectivo, como en lo individual. Pero hemos visto, muchas veces, que los errores o las miserias humanas – todas condenables por cierto – se aprovechan para atacar instituciones con la esperanza de que se vean afectadas aisladamente. Eso no es posible. Solo aquellos que estamos involucrados directamente en la política comunitaria de la Argentina, podemos diferenciarlas. Cuando se lastima la reputación de una organización, se lastima la reputación de toda la comunidad.

Yo quisiera que entendamos esto y que trabajemos más intensamente en la unidad, dentro de la diversidad. Sabiendo que cada uno tiene sus objetivos e incumbencias y que todos estamos trabajando con una actitud de servicio hacia los demás. La unión nos dará la posibilidad de encontrar salida a los desafíos y también a los inevitables problemas. El diálogo, sin golpes bajos, promoverá que las generaciones que vienen quieran involucrarse más.

3. ¿Cómo se posicionaría la DAIA ante los desafíos de la realidad política nacional e internacional?

Como ya dije, la DAIA tiene una visión clara, establecida en sus estatutos fundacionales, con la posibilidad de incorporar siempre, nuevas áreas de trabajo, a fin de seguir siendo una institución útil para el fortalecimiento del sistema democrático y la institucionalidad.

La DAIA no debe intervenir en el acontecer político-partidario del país pues su misión es el trabajo constante en esas áreas de incumbencia, independientemente de los gobiernos de turno, pero sin perder de vista la realidad política del país.

En las Relaciones Internacionales la DAIA participa en diversos foros como ser la Organización de Estados Americanos (OEA), las Naciones Unidas  (ONU) y otras que luchan por los Derechos Humanos. La DAIA es la única institución en todo Latinoamérica que forma parte de la Claims Conference que representa a los sobrevivientes de la Shoah y también interactúa en forma permanente con su similar de Estados Unidos, la Anti Difamation League.

4. ¿Cómo gestionarían el aspecto financiero para una DAIA políticamente independiente?

En teoría la DAIA debe ser financiada por aquellas instituciones que la componen. En los últimos tiempos, por diversos motivos, un porcentaje muy menor de estas instituciones han podido cumplir con este requisito por lo que la DAIA ha atravesado momentos de graves dificultades financieras que complicaron su funcionamiento adecuado.

Eso ha requerido buscar nuevas formas de financiamiento, especialmente a través de la capacitación a organismos públicos y privados nacionales, provinciales y municipal. Estas acciones han representado en el último tiempo el 30% de los ingresos de la DAIA que se destinan a ejecutar programas. El resto proviene de aportantes privados que confiaron en la actual gestión.

Necesitamos ser más creativos para generar nuevos recursos y luego usarlos eficientemente. Esa creatividad debe ser sinónimo de diversificación. Tenemos que encontrar multiplicidad de iniciativas que nos permitan fortalece económicamente a la institución para profundizar su independencia. En este sentido, la incorporación de nuevas generaciones a posiciones de liderazgo dentro de la DAIA, posibilitará el aporte de otras ideas que nos fortalezcan y generen acciones novedosas para alcanzar rápidamente esa diversificación de recursos de la que hablábamos.

5. ¿Cómo se relacionaría la DAIA con el interior del país?

La DAIA está integrada por cerca de 150 Instituciones, las cuales incluyen a todas las filiales del Interior del país y los Estatutos les otorgan automáticamente una Vicepresidencia, una Pro Secretaría y una Pro Tesorería, lo que les permite participar de todas las Reuniones y Asambleas.

Pero creo que tenemos un gran desafío por delante. Hemos sido muy centralistas y en algunos casos hemos descuidado las instituciones del interior del país.

Me imagino una DAIA con mayor presencia en las provincias y para ello debemos propiciar encuentros con nuestros miembros del interior, para saber cuáles son sus necesidades e iniciativas y acompañarlos más activamente en sus proyectos.

6. ¿Cómo aportaría la DAIA a la unidad de la comunidad judía argentina y de la sociedad en general?

La DAIA escucha todas las necesidades y solicitudes no sólo de las Instituciones sino también de cualquier integrante de la Comunidad Judía o no Judía que requiera ayuda vinculada a casos de discriminación o que desee denunciar actos antisemitas o xenófobos, entre otros. Para ello existe la Mesa de Denuncias que analiza y pone en marcha los mecanismos necesarios. Pero esto no es suficiente.

Como dijimos, si queremos colaborar para la unión de toda la sociedad argentina primero tenemos que mirarnos al espejo. Y lo que ese espejo hoy está reflejando es una profunda crisis de unidad de la comunidad judía. Esa división nos quita energía que podríamos dedicar a más proyectos y a un involucramiento más activo en iniciativas que estén destinadas a unir. Creo que deberíamos establecer un concreto plan de trabajo para fortalecer a la comunidad.

7. ¿Existe la posibilidad de una lista de consenso o de unidad para las próximas elecciones?

Creo que existe esa posibilidad. Pero si así no fuera, mi máxima ambición es que aquellos candidatos que aspiran a conducir la DAIA en los próximos años lleguen convencidos que la institución no es un trampolín y que necesita un grupo de trabajo comprometido que repare las heridas y se enfoque en sus objetivos prioritarios. Creo que tendremos la oportunidad de encontrar líderes nuevos que acepten este desafío.

8. En caso de elecciones ¿Aceptaría debatir formalmente con reglas claras, consensuadas, preestablecidas y con temáticas definidas con los demás candidatos a la presidencia de la DAIA?

Mi trabajo comunitario terminará el día que entregue la Presidencia de la DAIA al nuevo Presidente que sea elegido luego de las elecciones previstas en el Estatuto y bajo las reglas estatutarias.

Confío en que sería una muestra de madurez que los eventuales candidatos debatan públicamente el proyecto que cada uno tiene para la DAIA. Así las organizaciones que la integran podrán tomar una decisión en función de propuestas concretas y velar que en el futuro se cumplan.

Reitero que resulta imprescindible, dada la situación actual del país y de la comunidad judía argentina, y en función de los enormes desafíos futuros, que se produzca una renovación absoluta de la dirigencia y que una joven generación con nuevas ideas se involucre fervientemente en la gestión comunitaria.

Alberto Indij es el actual Presidente de la  DAIA
Delegación de Asociaciones Israelitas Argentinas

Entrevista a Alberto Indij, realizada por Guido Maisuls
Servicio judío de opinión e investigación periodística
www.identidades.com.ar

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