Comunidad judía: Sin jóvenes no hay futuro
(Juventud, divino tesoro)
Hoy nos encontramos ante una realidad comunitaria donde es urgente e imprescindible ocuparnos del futuro necesitando del protagonismo activo de nuestra juventud judía argentina. Queriendo con ello poder armonizar satisfactoriamente la permanencia de nuestros valores ancestrales con la necesidad de adaptarnos y convivir armónicamente en esta sociedad argentina.
La comunidad judía argentina no puede abstraerse de estos dramáticos tiempos históricos que la atraviesan caracterizados en general por la escasa participación (salvo importantes y honrosas excepciones) de amplios sectores juveniles en la vida interna de la comunidad como una tendencia no deseable pero posible de superar.
¿Cómo evitarla?
Se tendrá que incentivar la incorporación y participación activa dentro de los diferentes estamentos comunitarios a amplios sectores juveniles que viven completamente marginados de la vida judía por carencias de motivación, de conocimientos y vivencias judaicas y fundamentalmente de modelos de identidad donde reconocerse como tales.
Habrá que fortalecer y aumentar la accesibilidad de nuestros jóvenes a la educación, la cultura y la difusión de los valores judaicos en estos críticos momentos presentes donde prevalecen en nuestra sociedad argentina la banalidad, el individualismo, el consumismo desenfrenado y la pérdida de valores éticos y morales que en épocas no tan lejanas nos engrandecieron y enorgullecieron.
Es necesario aumentar significativamente el acceso a la educación formal, implementando revolucionarios planes de becas e incentivos para los sectores que no puedan acceder por causas de su alejamiento de la vida judía y por motivos socioeconómicos a la red escolar comunitaria. “Nuestros niños y jóvenes no pueden amar lo que no llegan a vivir y a conocer”.
Se deberá atraer a todo el amplio y valioso espectro de jóvenes intelectuales y profesionales judíos que en la actualidad están aportando maravillosamente a la sociedad argentina en todos los campos del quehacer nacional a la participación institucional judía y a la vida comunitaria en general para que fortalezcan las bases donde se asentará la vida de nuestras próximas generaciones.
Es vital crear un espacio contenedor, atractivo y abierto para una juventud actualmente dispersa, desorientada y sin metas personales y comunitarias claras y sustentables donde puedan participar democráticamente, opinar, sentirse representados y crear nuevas propuestas superadoras a estos tiempos presentes.
Sin lugar a dudas, se tendrá que asumir trascendentes y urgentes desafíos de la realidad comunitaria actual de los que dependen nada más y nada menos que la continuidad histórica de la vida judía en la Argentina.
Dr. Guido Maisuls
Servicio judío de opinión e investigación periodística
www.identidades.com.ar