Organización Sionista Argentina: “ANTE LA DISTINCIÓN A NAVI PILLAY CON EL PREMIO NOBEL DE LA PAZ”

Organización Sionista Argentina:

ANTE LA DISTINCIÓN A NAVI PILLAY CON EL PREMIO NOBEL DE LA PAZ

El Premio Nobel de la Paz trasciende a la persona que lo recibe. Por su historia y prestigio internacional, cada distinción transmite también un mensaje acerca de las conductas, las ideas y las posiciones que la comunidad internacional decide reconocer.

Por ello, la Organización Sionista Argentina observa con profunda preocupación el otorgamiento de dicha distinción a la citada jurista, supuestamente distinguida por sus esfuerzos en favor de la paz y el derecho internacional, y quien presidió la Comisión de Investigación de las Naciones Unidas que concluyó, en forma sesgada e infundada, que el Estado de Israel cometió genocidio en la Franja de Gaza, cuestión desvirtuada por la realidad y el derecho aplicable.

La trayectoria de cualquier jurista puede y debe ser analizada en toda su dimensión. Pero precisamente cuando se invoca la defensa del derecho internacional resulta indispensable recordar que el derecho no puede convertirse en una herramienta para transformar interpretaciones controvertidas en verdades indiscutibles.

La acusación de genocidio es una de las más graves que pueden formularse contra un Estado. La Convención de 1948 exige no solamente la existencia de determinadas conductas, sino la acreditación de una intención específica de destruir, total o parcialmente, a un grupo nacional, étnico, racial o religioso como tal. La tragedia de las víctimas civiles y el sufrimiento producido por una guerra no permiten, por sí solos, prescindir de ese requisito jurídico fundamental.

Más aún, la Corte Internacional de Justicia, máximo órgano judicial de las Naciones Unidas, continúa tramitando el caso iniciado por Sudáfrica contra Israel y todavía no ha dictado una sentencia condenatoria, por el contrario,  el proceso judicial continúa abierto y probablemente quede así en forma indeterminada por ausencia de toda lógica jurídica que lo sostenga.

Una comisión de investigación no sustituye a un tribunal, ni sus conclusiones pueden presentarse como una sentencia definitiva. Mucho menos cuando se trata de una acusación de semejante gravedad.

La OSA considera especialmente preocupante que lo hecho por Pillay ayuda a la consolidación internacionalmente de una narrativa que analiza la conducta de Israel sin otorgar suficiente centralidad al contexto que dio origen a esta guerra: La masacre perpetrada por Hamás el 7 de octubre de 2023, el asesinato de civiles, las violaciones, los secuestros y la toma de rehenes, así como la naturaleza de un conflicto librado contra una organización terrorista que opera en un territorio densamente poblado en una guerra asimétrica.

Defender los derechos humanos exige precisamente lo contrario a simplificar los conflictos. Exige rigor, contexto, imparcialidad y la aplicación de los mismos estándares jurídicos a todos los Estados y a todos los actores.

Cuando conceptos jurídicos de enorme gravedad son utilizados de manera selectiva o despojados de las exigencias probatorias que les son propias, no solamente se daña a Israel. También se debilita el propio derecho internacional que se pretende defender.

La Organización Sionista Argentina reafirma su compromiso con la paz, con la protección de toda vida humana y con un sistema internacional capaz de investigar y juzgar violaciones al derecho con independencia y seriedad.

Pero la paz no puede construirse convirtiendo acusaciones controvertidas en certezas políticas, ni aplicando estándares diferentes según el Estado que se encuentre bajo escrutinio.

Defender el derecho internacional significa defender también su rigor. Y defender la justicia exige que ninguna acusación, por grave o reiterada que sea, reemplace a la verdad probada y al debido proceso.

 


Dr. Guido Maisuls
Servicio judío de opinión e investigación periodística
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