24 mayo, 2024


Rabino Eliahu Hamra: “Simjat Torá: La alegría de la Torá es la alegría de todos nosotros”

Dirigiéndose a toda la comunidad y a la sociedad en su conjunto, el rabino Eliahu Hamra, del Superior Rabinato de la República Argentina difundió un mensaje, en la víspera de Simjat Torá, momento del calendario hebreo en el que se concluye la lectura anual de la Torá.

Luego de los días de Sucot, comienza la celebración de Simjat Torá. Durante esta festividad, leemos la última parte semanal de la Torá, llamada ‘Bezot Habraja’, simbolizando así la culminación de la lectura completa, motivo por el cual festejamos y nos regocijamos.

En Israel, coincide con Shemini Atzeret, el día 22 de Tishrei, mientras que fuera de Israel, sigue a Shemini Atzeret y se celebra el día 23 de Tishrei.

En esta fecha, la costumbre judía es rodear la plataforma de lectura de la Torá con los rollos de la Torá en la noche, y durante el día de Simjat Torá, con alegría, cantos y bailes. La alegría en Simjat Torá alcanza su punto máximo, tras la semana festiva de Sucot, donde la felicidad crece día a día y abraza a todo el pueblo judío.

Durante Simjat Torá, celebramos que se completa la lectura anual de la Torá, tomando el pergamino en nuestras manos, bailando y regocijándonos con él. Es por eso que nos preguntamos si sería más apropiado abrir el libro de la Torá y estudiarlo en esta festividad. Por otro lado, ¿quién baila con la Torá en esta festividad? ¿Sólo los eruditos que estudiaron la Torá durante todo el año? La respuesta es no. Es esencial comprender que la felicidad en Simjat Torá no se limita a los estudiosos, sino que abarca a todos, incluidos aquellos que no tuvieron la oportunidad de estudiar.

No celebramos en Simjat Torá la cantidad de estudio o conocimiento de la Torá. Si fuera así, simplemente abriríamos el libro y estudiaríamos. Sin embargo, en lugar de eso, bailamos con la Torá mientras está cerrada y cubierta.

Bailamos con los rollos de la Torá cerrados y cubiertos para simbolizar que la alegría en Simjat Torá proviene de ser judíos y de nuestro vínculo innato con la Torá. Este sentimiento está presente en cada judío, por lo que la felicidad es compartida por todos, desde los más estudiosos hasta aquellos que no conocen ni una letra de la Torá.

Nuestro vínculo con Hashem y la Torá va más allá de nuestra apariencia externa y nuestro conocimiento de la Torá. La alegría radica en el simple hecho de que poseemos la Torá, y esta alegría se manifiesta a través del baile, donde no hay distinción entre el erudito y la persona común. ¡Jag Sameaj!”

 


Dr. Guido Maisuls
Servicio judío de opinión e investigación periodística
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